jueves, 1 de diciembre de 2016

Enemigos por las circunstancias

España, que siempre ha sido un país importante en Europa (para lo bueno o para lo malo, y sin ir más lejos me remito al plano económico actual), acumula ciertas rivalidades con los países de su entorno que son difíciles de soslayar cuando entramos en terreno deportivo. A las históricas rencillas entre España y Francia, Portugal e Inglaterra, el fútbol ha añadido nuestra rivalidad con la siempre incómoda Italia y más recientemente y a causa del último Mundial, con Holanda y Alemania. Pero también tenemos aliados en Europa. Y el segundo acto de la presencia de España en la Eurocopa nos trae un enfrentamiento contra uno de ellos.
Sí, amigos, Irlanda, Eire, la vieja Isla Esmeralda, está unida a España por lazos históricos cuyo origen está en diferentes factores. En primer lugar, que durante años ambos, irlandeses y españoles, tuvimos como enemigo común a Inglaterra. En segundo lugar, y en relación con el anterior, la religión. El catolicismo ha sido bandera de ambos países durante siglos y como bien sabemos, eso de ir a misa une mucho. Los afamados Tercios españoles contaron incluso con dos unidades de irlandeses.
A todo esto hay que sumarle la indudable relación entre la España celta, su folclore y su música, con la propia de la Isla Verde. No en vano, a los irlandeses los llaman los latinos del norte por su cultura de hacer la vida en el bar y esa especial facilidad que tenemos ambos de afrontar nuestras no pocas desgracias con humor. Y todo esto sin entrar en el terreno de las leyendas: Desde los celtas cuyo supuesto origen está en la Península Ibérica, hasta los marineros náufragos de nuestra Armada Invencible que fueron acogidos con cariño por la población costera de Irlanda, hasta tal punto de que allí se quedaron para siempre (leyenda totalmente falsa; la mayoría de los náufragos españoles en Irlanda o bien fueron ajusticiados o enviados a Londres para ser juzgados).
Sea como fuere, en la ciudad portuaria de Gdansk no podemos ser condescendientes con nuestros amigos de verde, aun suponiendo nuestra victoria el más que seguro adiós de Eire a la competición. Hay antecedentes de sobra para estar tranquilos: desde aquel doblete de Julio Salinas en el viejo Lansdowne Road en 1993 para clasificarnos al Mundial del año siguiente, hasta la eliminatoria de octavos en 2002 en Corea, en la cual los apeamos en los penaltis (de aquellas dos selecciones, por cierto, sólo 'sobreviven' Casillas en España y Shay Given, Robbie Keane, Damien Duff y Richard Dunne en Irlanda).
Así las cosas, ante Irlanda, los de Del Bosque deben encarrilar sin dificultad su pase a cuartos. Y cuando acabe el partido, a seguir llevándose bien, a obviar cualquier diferencia que haya podido surgir a lo largo de esos 90 minutos como quién levanta tapetes de hule y barre todo para dejarlo ahí,  que no hay disgusto que no se pueda sobrellevar con un par de pintas de Guinness... o con una misa.

Mis cosas online
Blog de actualidad y moda
Blog de recetas de cocina
Blog en español sobre internet
El blog de la mujer actual
El blog de los mejores sitios de internet
Los mejores posts
Un blog de un bloguero.
Un blog diferente

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.